martes, 12 de julio de 2011

amamantando

 Fotografo: Howard Schatz

Me tumbo en la cama. Tu padre te trae hasta mí.
Ves mi pecho descubierto y tu cara se ilumina con una sonrisa.
Extiendes tus bracitos, te recojo y te tiendo a mi lado.
Tu boquita busca delicadamente mi pecho.
Nos recolocamos, nos hacemos una bolita.
El resto del mundo desaparece, nuestro remanso de paz lo abarca todo.
Acaricio tu piel, jugamos con las manos, nos miramos.
Nuestra respiración se va haciendo más profunda, más calmada.
Ahí viene, ese suspiro tuyo que me llega al alma: un ruidito leve, tenue que haces cuando estás saciado.
Tus párpados van cayendo, tus ojos se vuelven hacia atrás, quiero pensar que de puro placer.
Siento como te vas haciendo etéreo, leve.
Tu carita se va relajando hasta que mi pezón queda colgando de tus labios, suavemente sujeto en tu boquita entreabierta.
Me retiro lentamente, por tu mejilla resbala una gotita de leche golosa.
Sonrío plena de paz y ternura antes de viajar al país de los sueños.

2 comentarios:

  1. Anónimo2/4/12

    Una mierda

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  2. Anónimo14/3/14

    Bello...real...pero tenes que haber pasado por esa experiencia para que te guste, sino es muy difìcil de abarcar con la comprensiòn, solo con el corazòn se entiende.

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