domingo, 17 de julio de 2011

aprendiendo a hablar


El otro día me escuché a mi misma diciendo ”no llores hijo, todo está bien” y me quedé pasmada. Lo que yo, con todo mi amor, quería comunicarle era “estoy aquí contigo, yo te contengo” y con mis palabras, en una sola frase, le había prohibido expresarse (no llores) y había desvalorizado su expresión (porque claramente si lloraba para él las cosas muy bien no estaban).

Aunque como se dice “son cosas que se dicen”, es un tema que me ocupa porque si quiero que nené aprenda a “hablar con propiedad” más me vale que aprenda yo primero.
Somos las m(p)adres l@s que nombramos las cosas y es a través de el poder de la palabra, de este nombrar, que nuestros hijos van conociendo el mundo.
Por esto creo que una de mis responsabilidades como madre es ser impecable con mis palabras.

Y sabiendo esto ¿Cómo lo hago?  ¿Cómo respondo a sus preguntas en un lenguaje que el entienda? ¿Cómo le informo del peligro sin dejarle temeroso? ¿Cómo le hago saber que es ese comportamiento (y no él) el que a mí me desagrada? ¿Cómo le expreso que me agrada una característica suya sin que se vea impelido a anular la opuesta para complacerme?

Sé que no deseo para nené un mundo de condicionales, de imperativos, de adjetivos comparativos, de frases hechas, de “peros”, de “noes”…  Me gustaría dejarle de legado un mundo amoroso, amable, pacifico, hablado desde el corazón, en presente primera persona del singular.

La teoría la tengo, la práctica me está resultando más complicada.
En ello estoy y la verdad, es más difícil reaprender a expresarme en castellano que aprender chino.
¿Alguien sabe si hay disponible, aunque sea en versión beta, un corrector “terminográfico”?

3 comentarios:

  1. Opino igual que tu. A mi también se me ha escapado alguna vez. Como siempre la teoría es muy fácil, pero creo que poco a poco, sabiendo lo que queremos para nuestros hijos terminaremos dominando también la practica.
    Mi hermana el otro día despues de darse un pequeño golpe le contestó a la nena, si no es nada. Yo le repliqué a mi hermana, diciéndole que no podía anular así lo que la nena sentía, y mi hermna me contestó que no tenía esa intención, que era una forma de hablar. Pero tenemos que ser más conscientes de lo que les transmitimos.

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  2. A mí también me preocupa lo que transmito con el lenguaje y procuro evitar ese tipo de negaciones, porque incluso a día de hoy todavía mis padres me suelen decir "hija, por eso no te tienes que enfadar", "eso no es motivo para llorar" y tonterías por el estilo que me hacen sentir negada y anulada.

    Sin embargo, tengo que reconocer que alguna vez se me escapa eso de "no pasa nada", cuando es evidente que para él sí...

    Besos aprendices,
    Lady Vaga.

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  3. Carol, Lady Vaga: gracias por comentar; me alegra saber que no estoy sola! Es dificil hacer las cosas de forma diferente, inventarnos un nuevo mundo ;-)

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