lunes, 29 de agosto de 2011

la conquista del espacio II

Hace unos días os contaba como nené había comenzado a gatear. Su progresión ha sido sorprendente, al menos a mí me ha pillado desprevenida. De repente he tenido que encontrar otra manera de estar con él. Ha sido pasar del ying al yang, de la calma de tenerle en mis brazos al revuelo de seguir sus aventuras.
Comenzó por dar tímidos paseítos para irse alejando cada vez un poco más. Después empezó a seguirnos por la casa y finalmente a salir de la habitación en la que estamos para irse a explorar por su cuenta.
¡Se me derrite el corazón de amor cuando le veo volver por el pasillo de una de sus excursiones y tirarse a mis brazos o a los de su padre!
Hoy ya ha sido la culminación cuando al oír la puerta de la entrada ha venido gateando a recibirme.

Por suerte unos días antes que nené comenzara a ponerse de pie y a gatear conocí el blog de Lucre Experiencias de una madre Pikler y más tarde el de Noraya El rumor de las libélulas y me empapé de todos sus conocimientos Piklerianos.
Como me resonó mucho lo que explicaban decidí darme la oportunidad de experimentarlos y aguantarme mis ganas de alcanzarle los objetos a nené,  de “ayudarle” a experimentar el espacio…
Me he limitado a preparar un espacio seguro para él, en el que pueda moverse con libertad e ir eligiendo que quiere coger, probando donde y cuando quiere ir… y al mismo tiempo estando atenta, presente y disponible para cuando el necesitara de mi apoyo.
Varias han sido las veces estos días que he tenido que tragarme un “cuidado”, sujetarme las manos para ayudarle a subir o a bajar de los sitios, permitirme que se diera un coscorrón o que llorara cuando no conseguía alcanzar a la primera el objeto de su deseo.
Observándole estoy aprendiendo de su capacidad de autorregulación, su curiosidad, su tenacidad, de su pasión por la vida.

Para mí está siendo una revolución. Su conquista del espacio me ha puesto en contacto con temas nucleares para mí: la confianza, la libertad, los límites y por supuesto el respeto.
De alguna manera sus primeros movimientos corporales me están haciendo cuestionar mi forma de moverme en el mundo.
Mi pequeño gran maestro me está ayudando a plantearme algunas preguntas:
¿Me permito la espontaneidad en mis movimientos vitales?
¿Soy capaz de entregarme libremente al placer, a experimentar lo desconocido?
¿Saboreo otros lugares, otros espacios, otros países, otras culturas con curiosidad,  con apertura?
¿Fluyo al moverme en situaciones diferentes, con personas desconocidas?
¿Me rindo, tiro la toalla de antemano ante una situación a priori difícil, o confío en que puedo y me atrevo a experimentar diferentes soluciones?
¿Se retirarme desde el auto respeto cuando siento que no puedo conseguir algo, de dejarlo para otro momento, para otra ocasión?
¿Soy capaz de buscar refugio y apoyo cuando me siento dolida, superada, cansada…?
¿Celebro mis triunfos?
¿Me preparo entornos seguros para experimentar?

¿Los límites?… ¡puff, otro día os contaré de los límites porque estoy comprobando que poner límites de una forma amorosa y firme es todo un arte que aún estoy lejos de dominar!

19 comentarios:

  1. Me alegro de que nené siga en su conquista. Yo también he intentado en la medida de lo posible dejar que sea Pequico el que explore y descubra y no facilitarle mucho las cosas, sino limitarme a crearle un entorno seguro, aunque a veces sea un poco complicado. Pero tampoco me gusta la sensación de estar constantemente analizando cada uno de mis pasos y reprimiendo mis impulsos; me da la sensación de perder en naturalidad y libertad y reconozco que me gusta abandonarme a jugar e interactuar con él sin más... Interesantes reflexiones como siempre. Un abrazo

    PD: a Pequico y a mí nos encantó la canción del post anterior.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo29/8/11

    He añadido tu blog a mi lista de blogs maravillosos...disculpa que no lo haya hecho antes, un descuido imperdonable!!!!!

    www.creciendocondavid.com

    ResponderEliminar
  3. Nosotros a Minerva siempre hemos intentado lejarle la mayor libertad posible. Quitamos de su alcance todo lo que pudiera resultar peligroso para que ella pudiera andar y explorar a sus anchas, dejando siempre cosas con las que pudiera jugar a su alcance. Puedo decir que le encanta explorar, y más ahora que comienza a dar sus primeros pasos solita. Es increible verles avanzar, en el doble sentido de la palabra, tan rápido.

    Has hecho que me plantee tantas cosas...

    Besos

    ResponderEliminar
  4. MaGiA, primero decirte que esas inquietudes que te despierta nené son woaw.. gracias por compartirlas porque por lo menos para mi son super-reveladoras.

    Y sobre lo que dices.. aayyy, cuanto freno hemos de poner "para no ayudar" a nuestras "desvalidas" crias, verdad? aunque mejor dicho es "para ayudar".

    Besotes, me ha encantado la entrada ;)

    ResponderEliminar
  5. Gracias una vez más por compartir tus inquietudes, MaGIA. Y enhorabuena a nené por esa conquista del hogar solo y en compañía. Nosotros también tratamos de no empujarle a seguir el camino y facilitarle libertad de movimiento. Hemos procurado no forzar estas situaciones y las cosas han ido llegando igual... no es fácil, pero creo que merece la pena ser consciente de ello y no tener prisa. Aunque no siempre es fácil y nos queda mucho que aprender... Qué hermoso compartir este camino!! besitos

    ResponderEliminar
  6. Pues en estos momentos me siento como tú... El peque hace cosa de semana y media a empezado a gatear y a ponerse de pie. Así, como quien no quiere la cosa, hace todo a la vez. y yo me veo de la noche a la mañana a tratarlo también de manera diferente. Él quiere cada día más libertad y nosotros en casa estamos ofreciéndole lo que quiere, eso sí... sin forzar nada! Pero hay que ver lo que cuesta lo de los límites de forma amorosa... Un besazo!

    ResponderEliminar
  7. Hola @Mousikh
    A veces si que es complicado lo de crear un entorno seguro… yo pensé que tenía la casa preparada para niños y ahora cuando me pongo a gatear con él me doy cuenta de las esquinas, los espejos, los cables… ;-O a reformar again!!
    Creo que te entiendo cuando hablas de analizar y reprimir… si le doy al bolo si, y además, con la imaginación calenturienta que tengo, le veo aproximarse a un enchufe y, a pesar del tapaenchufes, me lo imagino con todos los pelos rizaòs después de haberle pegado un lametazo, en plan dibujos animados. Lo que más fácil me sale es un ¡noooooo! Si confío y me abandono todo es más fácil, divertido y yo también aprendo.
    Abrazos lúdicos!

    ResponderEliminar
  8. Hola Anna,
    No hay nada que perdonar hermosa… Muchas gracias por ponerme en tu blogroll!
    Abrazos anónimos ;-)

    ResponderEliminar
  9. Hola Carol,
    Pero ¿¡¿cómo pueden gatear/caminar tan rápido?!? yo lo he intentado y no lo consigo ;-)))
    Abrazos agotaòs!

    ResponderEliminar
  10. Hola Carol,
    Tengo la “maldición” de me-ditar hasta con las cajas de cereales del desayuno ;-D que bueno poder hacerlo en compañía!
    Estoy vivienciando el “ayudar” como la ilustración de kukuxumuxu del lobo disfrazado de cordero y es un punto de vista nuevo para mí.
    Abrazos caperucita (kukuxumuxu, of course)!

    ResponderEliminar
  11. Hola Coco,
    Si que está hecho todo un explorador, si ;-D me parto de la risa cuando se va gateando a toda mecha hacia una pared, se sienta en frente y comienza a “hablarle”. Todo va llegando y es hermoso irlo compartiendo
    Abrazos sin prisa!

    ResponderEliminar
  12. Hola Sarai,
    ¡se nos acabó la “tranquilidad”! ;-) nada de dejarlo sentado o tumbado mientras voy a por unas galletitas para el café… a movernos toca!
    Limites amorosos… that’s the questión!
    Abrazos diferentes!

    ResponderEliminar
  13. Es una etapa bellísima cuando nuestros hijitos comienzan a gatear y a caminar, porque en tu cabeza hace "click" wow está creciendo!! y sí, yo también acondicioné toda mi casa para que él pudiera moverse con total libertad, y explorar sin peligros inmediatos al menos... él ahora ya tiene dos años y cinco meses, pero desde el año y tres meses más o menos, trepa todo todo todo sí así todo jaja y si no hay nada que trepar, lo acondiciona y lo trepa...
    y como te pasa a vos, me pasa a mí, también reflexiono sobre esto... cuando empezó a dibujar en las paredes, descubrí que me encantó (nunca pensé que disfrutaría ver rayadas las paredes de mi casa, pero para mí son cuadros jaja); y también esto de hasta donde permitirle hacer ciertas cosas, porque él es un tornadito que va y viene (siempre digo que nunca aprendió a caminar, él aprendió a correr), desde la panza fue así. y entonces no puedo esperar de él que sea tranquilito y quietito y entonces tengo que respetar su ser... cada día que pasa una se va replanteando cómo está haciendo las cosas, si siente que va bien o qué hay que cambiar... yo también digo de mi hijo que es mi maestro :)

    ResponderEliminar
  14. Anónimo31/8/11

    Chiqui, leiste mi mail???

    www.creciendocondavid.com

    ResponderEliminar
  15. Hola Ana,
    Reenvíamelo con el asunto en mayúsculas para que lo distinga fácil please, tengo más de 500 mails por leer en la bandeja de entrada y no lo encuentro ;-(
    Abrazos colapsados!

    ResponderEliminar
  16. Maternarte,
    Me parece que nuestros nenés se parecen bastante, eso de que desde la panza venía corriendo me suena ;-)
    las paredes… acabas de matarme… ¡¡¡no había caído en las paredes!!! ;-D
    Bueno, disfrutaremos de los cuadros, o no… lo descubriremos juntos sobre la marcha.
    Abrazos desde el corazón!

    ResponderEliminar
  17. Anónimo2/9/11

    REENVIADO, YA ME DICES ALGO!!!

    www.creciendocondavid.com

    ResponderEliminar
  18. ... hoy buceo un poco por tu blog, hago click en la etiqueta de "movimiento" y me encuentro estas dos maravillosas entradas, y, de nuevo, una experiencia compartida. Me encanta que lo compartas, no entiendo cómo no se conoce más el "método" Pikler! A mí me encanta, y a Nur, más!!

    Oootro abrazo volando para allá!

    Noraya
    "E Rumor de las Libélulas"

    ResponderEliminar
  19. Noraya,
    He releído el post a raíz de tu comentario y … ¡cuantos recuerdos! Fue una suerte conocer el “(no)método” Pickler y habernos permitido experimentar y conquistar el espacio con libertad y sin prisas. Realmente, ¡es tan más fácil cuando no intentamos organizarles la vida o dirigirles!
    “casualmente” ahora estoy en el mismo punto de inicio, esta vez con sus primeros pasos. Ahora tengo que reorganizar nuevamente el espacio, aunque lo más difícil, reorganizarme yo, ya está en marcha ;-)
    Abrazos espaciosos

    ResponderEliminar

tu opinión me enriquece
¡convierte mi monólogo en nuestro diálogo!