martes, 2 de agosto de 2011

madres somos todas

Normalmente cuando leo un post siempre leo los comentarios. Me gusta ver que es lo que más les ha llamado la atención a otros lectores. Muchas veces de esta manera vuelvo a releer el post desde otro punto de vista y encuentro cosas nuevos, frases que se me habían pasado por alto.
Hoy he leído el artículo publicado en El País, “Aprendiendo a ser mamíferos de nuevo”, publicado a raíz de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

El articulo me ha parecido interesante y recomiendo su lectura,  aunque lo que más me ha impactado han sido los comentarios.
En muchos casos las opiniones ni mencionaban el artículo, servían de púlpito para defender con mejor o peor tono unas y otras posturas.
La verdad es que me he entristecido al leer improperios de una y otra tendencia.

Me da a mí la sensación, y puede que más adelante cambie de idea puesto que en temas de maternidad soy novata, que en los asuntos de crianza muchos padres y madres estamos constantemente a la defensiva, justificando nuestra opción con el fácil método de descalificar a otro.
Están las locas de la teta y las desapegadas del biberón, los deshumanizados del dormir con llanto y los pervertidos del colecho, los malcriadores de los brazos y los también malcriadores de la disciplina férrea, las insensatas que paren bajo los árboles y las inconscientes de la cesárea a la carta, y así podría seguir y seguir y seguir.

Es como si necesitáramos convencer al otro de que nuestra opción es la mejor, la única que vale. Como si necesitáramos señalar faltas ajenas, culpar al otro, en lugar de responsabilizarnos de nuestras opciones, de tomar una decisión informada y ser coherentes con ella.
¿Por qué necesitamos eliminar lo diferente en lugar de nutrirnos, de aprender de ello? ¿Por qué nos sentimos amenazados?
Un día comentándolo con un amigo me dijo que en temas de crianza, cuando alguien critica a nuestr@ hij@ no solo le está criticando a él y a nuestro papel como m(p)adre, sino también a la niña interna y a la madre interna, por esto nos duele doblemente.

Yo, como todos, tengo mi forma de ver el mundo y mis verdades. Y si de algo me sirve hacerme vieja es para saber que son exactamente eso, mis verdades, no verdades universales.
Mi forma de maternar no tiene porque parecerse a la tuya. Es más mi forma de entender la maternidad ahora mismo se parece a la mía de hace diez años como un huevo a una castaña. Y si mis verdades cambian según mis circunstancias,  ¿por qué me voy a meter yo a juzgar circunstancias ajenas cuando desconozco los motivos que las impulsan?

Para caminar por la vida busco rodearme de compañías en las que apoyarme, que tengan similares (que no iguales) formas de entender la vida. No le veo utilidad en estar peleándome constantemente con mi entorno, y al mismo tiempo siempre me ha gustado dialogar con gente que tiene puntos de vista distintos a los míos, porque siempre aprendo algo.

La llames como la llames, la crianza se trata de amor, de entrega, de respeto, de pararnos a escuchar al otro (ya sea a un niño que balbucea o a un adulto que habla siete idiomas) y estar receptivos, de ponernos en el lugar del otro (tenga 3 meses o 30 años), y dejarle ser en toda su individualidad, de enseñar, de aprender, de ser flexibles y permitir que la vida nos moldee y nos sorprenda.

Uno de los motivos por los que comencé a leer blogs de crianza, y a escribir este, fue para compartir ideas, experiencias, para tejer una red que me apoyara en los momentos más confusos y solitarios y que me acompañara en los momentos más brillantes.
Porque más allá de biberón o teta,  mAdREs sOmOs tOdAs, y creo que nuestros bebés y nosotras nos merecemos una tribu que nos sostenga amorosamente, que nos proporcione un lugar donde encontrarnos, donde renacernos.
Porque en esta lucha de razones y poderes no ganamos ninguna y todas salimos perdiendo.

9 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en que a veces parece que se trate de dos bandos que andan a la gresca.
    Para mi como bien has definido tu "la crianza se trata de amor, de entrega, de respeto, de pararnos a escuchar al otro y estar receptivos, de ponernos en el lugar del otro, y dejarle ser en toda su individualidad, de enseñar, de aprender, de ser flexibles y permitir que la vida nos moldee y nos sorprenda". Por eso lo contrario me parece hacer daño a l@s niñ@s.
    Siempre y cuando se les respete me da igual la manera de crianza. Yo colecho, doy la teta, etc, pero quien no haga esto no me parece que esté haciendo mal, ni mucho menos. Lo que si me parece mal es que se les deje llorar y ese tipo de cosas.
    Por eso yo no me meto con nadie, pero no consiento que me digan a mi lo que tengo que hacer y precisamente (en mi caso siempre es así) quien no respeta a su hij@.

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  2. Magia del momento, cada vez que leo alguna de tus entradas me quedo impactada durante unos minutos, releyendo, pensando, reflexionando... me encanta que me hagas sentir estas cosas, me encanta que me hagas redirigirme, reubicarme y sobre todo que me enseñes a ver otras perspectivas de las cosas.

    No soy una talibana, no quiero convencer a nadie de que mi postura es la mejor, pero me doy cuenta hoy de que a veces lo hago, de manera inconsciente, y que he de aprender a respetar, aunque lo intento, y siempre hablo desde el respeto, siempre hay un punto de "superioridad" en mis palabras, en mis pensamientos, que quiero cambiar. Porque tienes toda la razón, madres, somos todas, hagamos lo que hagamos.

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  3. Hola MAgiA, acabo de llegar a tu blog y esta primera reflexión me ha llamado la atención.

    Creo reconocer en tus palabras un pensamiento que comparto, lo vulnerables que nos sentimos a veces, la facilidad con la que nos podemos sentir cuestionados aún haciendo lo que creemos que debemos hacer. Por eso hay terorías miles y cada cual puede encontrar la suya para respaldar sus actos cuando probablemente sea innecesario. Es importante informarse pero más aún sentir y comenzar a actuar en consecuencia. Me parece interesante la explicación de tu amigo al respecto.

    Las etiquetas finalmente son, sencillamente, inevitables. Acabamos poniéndole nombre a todo e identificándonos con algo a pesar de que, tal vez, no aceptemos a pies juntillas todos sus matices. Por eso nos agrada formar parte de una tribu. Todas somos madres y amamos y protegemos como tales pero, sin cuestionar ese amor, eso no nos impide considerar que alguien está errando a pesar de entender y respetar sus motivos. A mí también me incomodan ciertas faltas de respeto así como a otros les parezca inapropiado lo que yo hago. Y así nos vamos viendo en diferentes situaciones y lo hermoso sería no juzgar de antemano, como tú dices.

    Gracias por tu reflexión y por dar pie a las nuestras.

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  4. Hola Carol,
    Yo tambien intento vivir y dejar vivir y me molesta cuando me dicen lo que tengo que hacer, y ostras, en esto de la crianza parece que al comprar el predictor te tatúan en la frente "dime que tengo que hacer" ;-)
    Por supuesto, como bien dices, la violencia y la falta de respeto ni en niños ni en mayores.
    Besos!

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  5. Hola Carol,
    Gracias por comentar y hacerme saber que mis palabras te hacen cuestionarte; yo tambien me enriquezco con tu blog!
    Yo a veces tambien me cazo intentando convencer de mi punto de vista (que obviamente para mi es el mejor) y entonces es cuando me vienen a la cabeza todas estas reflexiones ;-)
    Abrazos!

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  6. Bienvenida Cocolina!
    Siento que tu comentario complementa el post a las mil maravillas.
    Al leerte se me ocurre que la maternidad nos trae a muchas algo que nos hace más tiernas y más vulnerables... y por eso necesitamos protegernos más con etiquetas (que mal que me pese son inevitables) y con tribus como esta para compartir y explicarnos.
    Abrazos agradecidos!

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  7. Gracias a tí, el placer es mutuo. Un abrazo :)

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  8. Me ha gustado mucho el post, comparto tu reflexión. No podemos decir que queremos criar a nuestros hijos desde el amor y el respeto, sino respetamos a quienes tienen un punto de vista diferente al nuestro. Yo intento no juzgar y ponerme en el lado del otro, pero a veces son inevitables las comparativas, parece que necesitamos hacerlo para reafirmamos, no sé. Habrá que seguir esforzandose... ;)

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  9. Mousikh,
    Gracias por el feedback, me da un poco de verguenza desnudarme así, el striptease es mas fácil si siento que a alguien le sirve!
    ;-)

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