domingo, 4 de septiembre de 2011

con un pan debajo del brazo

Dicen que los bebés vienen con un pan bajo el brazo, ¡pues nené se vino al más acá con un baúl lleno de regalos!

Cuando me quedé embarazada una de las cosas que me preocupaba era la ingente cantidad de parafernalia que había que adquirir para tener un bebé. Primero porque no sabía muy bien que era eso que tanto necesitábamos y segundo porque parecía que eran muchas cosas y no teníamos la economía para grandes dispendios.

En cuanto compartimos la noticia del embarazo comenzaron a llovernos regalos de amigo@s y familiares. Objetos que habían ido pasando por los distintos bebes de la tribu, doblemente valiosos para mí porque ya tenían olor propio, ya habían sido disfrutados: un cochecito, bañerita, silla de paseo, sillita para el coche, hamaquita, cama de colecho, foulard, mochilita, juguetes… ¡un día apareció un amigo con 5 sacas tamaño industrial llenas de zapatos y ropa hasta los dos años!
También recuperé la ropita que mis hermanas y yo habíamos llevado de recién nacidas, cosidas a mano por mi madre y guardadas por ella con primor durante todos estos años.
Tampoco necesité comprar ropa premamá, ventajas de ser la última de las amigas en quedarme embarazada; me llegaron tantos ropajes, de todos los colores y estilos, que no me dio tiempo a usarlos todos.
Antes de parir aparecieron el kit de homeopatía básica, los productos de higiene para la delicada piel de nené, hasta sujetadores de lactancia y bolsas de empapadores (que ni sabía que existían y que luego me vinieron de perlas)
La verdad es que solo compré unos conjuntitos de recién nacido porque me apetecía que nené estrenase ropita y que fuera verde, vamos más por capricho que por necesidad.

Nació nené y siguieron llegando regalos: más ropita, juguetes, pañales, una canastilla que me envió la empresa, un parque de juegos, libros, cds, otro cochecito más amplio, un triciclo, una trona, un sacaleches, más juegos…
Como por arte de magia hasta la fecha han ido apareciendo las cosas que necesitábamos ¡si el otro día el vecino de arriba nos bajó puñados de tapaenchufes que ya no usaba!

La maternidad está siendo una vivencia de tremenda abundancia.
Un volver a confiar en que el mundo es amable.
Un sentir que el universo es generoso y provee si nos abrimos a recibir, al mismo tiempo que nos invita a pulsar y a desprendernos de lo que no necesitamos para tener las manos vacías para recibir nuevamente.
Una vivencia de esperanza de que más allá del consumismo, existe una sociedad de cuidar sutilmente, de compartir altruistamente, de mimar silenciosamente, de proteger las nuevas vidas; que sigue existiendo una tribu ecológica y sustentadora ¡qué somos muy afortunados por formar parte de ella!

18 comentarios:

  1. Nosotos también tuvimos la suerte de contar con familiares y amigos muy generosos que nos regalaron gran parte de las cosas que necesitaba Pequico.

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  2. A mi también me regalaron un montón de cosas, y yo estoy regalando un montón de cosas también. es una cadena de favores tremendos!

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  3. Yo tambien he tenido suerte de Que nos han dejado michas cosas, Sobre todo ropa, lo cual se agradece muchisimo!! Besos!!!!

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  4. A nosotros también nos dejaron bastantes cosas entre mi cuñada y una amiga (las únicas a mi alrededor que han tenido niñ@s antes que yo. Luego han ido viniendo más, je, je. Es de gran ayuda y así no fomentamos tanto el consumismo.
    Yo también le compré un conjuntito a Minerva para que extrenase algo nada más nacer.

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  5. Yo también "heredé" un montón de cosas para el bebé, de su primo. Lo guardaron todo con mimo durante 4 años! El cochecito, la hamaquita, las sillas del coche, ropa...
    Ahora yo tambien lo guardo para quien lo necesite...o por si dentro de unos años vamos a por el hermanito....glups!
    Besos!

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  6. Mira que desde Colombia te llaga un cargamento de bendiciones y buenos deseos! Felicidades!

    Un Besito marino

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  7. Hola chicas!
    Sí que es una cadena de favores! hace ilusión cuando te llega y luego cuando lo pasas ;-)
    ahorras, es más ecológico... y viene de perlas porque la ropita se queda pequeña taaaan pronto!
    Abrazos abundantes!

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  8. Que bueno que recibas tantas cosas!!! Nosotros tambien tuvimos mucha suerte (con la primera mas que nada)y la segunda heredo casi todo de la hermana :D
    Me encanto el concepto de desprendernos de lo que no necesitamos para tener las manos vacías para recibir nuevamente...
    Un besote gigante, y que sigan proveyendo! (no se si se escribe asi. jeje)

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  9. Nosotros también tuvimos esa suerte, apenas compramos nada (si, una habitación que se empeñó en regalarnos mi suegro y 18 meses después sigue sin estrenar...) Es genial poder reciclar todas esas cosas y a parte te das cuenta de que nos venden muuuuchas cosas innecesarias. Un abrazo!

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  10. Me encanta que vivas esta abundancia con emocion y sentimiento por los objetos empleados con amor!! A nosotros nos cayó algo y luego no hemos sido de mucho comprar. Con decirte que la lista de nacimiento se acabó en un rato y que se reían de nosotros!! Un beso gigante, guapa!

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  11. Nosotros también tuvimos suerte, nos pasaron todala ropita de mi sobrinoy hasta los tres años, sacaleches de mi prima, un portabebés...
    Compramos cosas pero solo las necesarias.
    Luego abuelos y tia nos abastecen de pañales y demás, eso ayuda bastante cuando hay dos parados en casa....
    Me alegro millones que os regalaran tantas cositas :D Un abrazo!!!

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  12. un bonito blog y también magico. Ya me quedo a seguirlo. Besos y que pases un lindo día!
    coni-baby.blogspot.com

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  13. Yo siempre he pensado (y con mi hijo lo he confirmado) que el primer año de vida de un niño le sale gratis a los padres. Salvo los pañales, el resto de cosas están cubiertas con regalos

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  14. Que buenas vibraciones transmite este post MaGiA! Donde otros solo verían motivos para la queja y la autocompasión, tú lo celebras y lo agradeces :)
    Besotes!

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  15. Qué bueno saber que este compartir es general ;-)
    Era consciente que nos habían regalado muuuuuchas cosas, cuando el otro día comencé a recoger las cosas que ya no usamos para preparárselas a otra futura mami me di cuenta de cuantas y me sentí inmensamente agradecida.
    Soy de las que creo en "El Secreto", y sí, habitualmente me llegan las cosas cuando las necesito; aún así no deja de sorprenderme esta fluidez del universo.
    Abrazos llenos de lo que hoy necesitéis!

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  16. Y lo suyo es hacer lo mismo... cuando ya no lo necesitas lo regalas a otra futura mama :-)

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  17. La verdad qeu yo me siento una afortunada de haber leído tu post porque como dice Carol, tiene tanta buena onda...tanta energía... y tanta alegría que contagia.... Yo te digo gracias a vos por haberlo escrito. Tenés razón la maternidad te hace generosa...saludos, lucre.

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  18. Gracias Lucre,
    Creo que el abrirnos a la generosidad con nuestros hijos se va expandiendo al resto de nuestras vidas ;-)
    Abrazos a mogollón!

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