martes, 27 de septiembre de 2011

Conciliación Real Ya!


¡Hazte una mujer de provecho, hija, hazte una mujer independiente!
Imagino que este consejo lo habréis recibido muchas de vosotras, creo que está implícito en la educación de nuestra generación.
Así que estudiamos, encontramos un primer trabajo, fuimos consolidándonos profesionalmente. Paralelamente encontramos un compañero, formamos un hogar  y después de esperar el momento adecuado, viendo que los años pasaban y ese momento nunca llegaba, nos liamos la manta a la cabeza y decidimos ampliar la familia.
La ilusión del embarazo, los primeros meses con el bebé y cuando ya comenzamos a hacernos con el nuevo ritmo familiar… volver al trabajo, a la “vida normal”.

Y digo yo… ¿dónde ha quedado esa independencia que nos prometieron conseguir si nos esforzábamos lo suficiente, si conseguíamos un buen trabajo, si nos hacíamos mujeres de provecho?
En apenas una generación las mujeres hemos pasado de no poder trabajar fuera de casa ni queriendo, a no poder prescindir de hacerlo. Las familias han pasado de estar sostenidas económicamente por el hombre a necesitar del sueldo de los dos para poder (sobre)vivir.
Algunos lo llaman avance social, liberación de la mujer. Para mí es una nueva forma de esclavitud. Hemos cambiado el sometimiento al varón por el sometimiento al patrón.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Por la simple ley del péndulo. Hemos pasado de un extremo a otro y ya es momento de encontrar el punto medio porque esta fórmula ya no se sostiene.

A pesar de que hasta ahora he hablado de mujeres no se trata tan solo de temas femeninos (mucho menos de feminismo). Pero las cosas como son, cuando hablamos de conciliación de la vida laboral y familiar en la mayor parte de los casos las que debatimos somos mujeres.
Parece que la conciliación es una necesidad de las mujeres, un capricho fruto de las hormonas que nos impele a pasar las horas muertas en babia contemplando extasiadas a nuestros retoños sin hacer nada  y siendo mantenidas por el resto de ciudadanos diligentes y productivos.
Seré rarita pero no puedo estar más en desacuerdo. A mí la conciliación no me parece un capricho de mujeres, es más para ser exacta si siquiera me parece un derecho de las mujeres (o de los hombres) sino un derecho de los niños.
En todo casi diría que la conciliación del trabajo y la familia es un deber de los hombres y mujeres, de la sociedad en su conjunto, para con los niños.

Y no estoy hablando de volver a “en casa con la pata quebrada”, de renunciar a una vida personal o profesional, estoy hablando  de encontrar un espacio en el centro del péndulo, un lugar común en el que las mujeres y los hombres podamos disfrutar del trabajo y de la familia, donde podamos realizarnos profesionalmente y personalmente.

Creo que ya es momento de mirar el problema desde una perspectiva diferente, de dejar de poner parches en forma de bajas de 16 semanas, de excedencias que no son “ni chicha ni limoná”, de invertir dinero en guarderías…

Puede que esta sea la oportunidad de dejar de mirarnos el ombligo y abandonar el enfoque adultocéntrico,  de ampliar la conciencia social , de dar un salto evolutivo e ir más allá del sistema productivo, de la sociedad individualista.
Quizá ya sea el tiempo de atrevernos a poner los cimientos de una nueva sociedad, más amable con el planeta, más amorosa con la vida, una sociedad que no de valor tan solo al tener y al hacer sino también al ser.
Es hora de darnos cuenta que la sociedad de mañana estará formada por los niños de hoy. Estos niños que quedan abandonados durante horas y horas al cuidado de niñeras, de guarderías estatales o públicas. Estos niños a los que llamamos lo más importante de nuestra vida, por los que decimos darlo todo y trabajar de sol a sol, y sin embargo privamos de lo que más necesitan: nuestro tiempo, nuestra presencia amorosa.

No nos limitemos a parir a nuestros hijos, seamos sus madres y padres, seamos la familia y la sociedad que necesitan. Y si eso pasa por reestructurar la vida económica y productiva, por redistribuir los recursos, por cuidar y proteger la vida… ¡busquemos entre tod@s la forma de hacerlo!

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1.     El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

2.     El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

3.     El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

4.    El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

5.     El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

6.     El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

7.     El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

8.     El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

9.     El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

10.  El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa, o de cualquiera otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

19 comentarios:

  1. Estupenda entrada. La conciliación no es un capricho, es un derecho de nuestr@s hij@s y un deber de la sociedad como bien dices. Plas, plas!! Me ha encantado. Abrazos conciliadores ;)

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  2. Preciosa entrada. Muy bien dicho!!

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  3. Ainss! Espero que cuando mi chiquitina sea madre haya de verdad un equilibrio! Mientras tanto, pues lo hacemos como podemos ;-) pero esta claro que no es nada facil!

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  4. Me ha encantado esto:
    "Estos niños a los que llamamos lo más importante de nuestra vida, por los que decimos darlo todo y trabajar de sol a sol, y sin embargo privamos de lo que más necesitan: nuestro tiempo, nuestra presencia amorosa.

    No nos limitemos a parir a nuestros hijos, seamos sus madres y padres, seamos la familia y la sociedad que necesitan"
    Un beso!

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  5. Me ha encantado cómo lo has expuesto, no puedo añadir nada más!
    Besos

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  6. Muy completa la entrada. Se gastan el dinero en hacer guarderias en vez de facilitar la conciliación REAL. Aunque en mi incorporación al trabajo he escuchado comentarios del tipo: "supongo que ya tenias ganas de incorporarte porque todo el dia con el niño...", "¿y esto de hacer tan poca jornada?, como si tu bebé te necesitara tanto, siempre estara colgado de ti" (tiene 7 meses, por favor)...y eso que trabajo en la educación...en fin...vaya panorama...

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  7. Sensacional MaGiA!! Hasta llegar la maternidad a mi vida no fui consciente de la esclavitud que vivimos. Debe ser un movimiento gestado desde las necesidades de los pequeños! Yo también me he encontrado con quien plantea la baja maternal como un tiempo para tumbarse a la bartola sin comprender que ser madre es una entrega, en todos los sentidos.
    Gracias por tus palabras y tu aportación!! Abrazos de esperanza!

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  8. Te añades aquí?
    http://www.facebook.com/groups/conciliacionrealya/doc/114282045346253/
    Un beso!

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  9. MaGiA, pedazo discurso! Me has emocionado y revuelto en mi silla.. has dicho cosas muy importantes. Para mí también estamos viviendo una nueva forma de esclavitud.. y encima ahora, con esto de la crisis parece que tengamos que dar las gracias por ser esclavos. No! Ha quedado claro que esta sociedad está "petando" y no podemos sostenerla mas.. no nos engañemos.. como dices es hora de trabajar en los nuevos cimientos.

    Comparto! Eres mi idola ;) Besos mujer MaGiCa!

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  10. Chapó!!!
    Me ha encantado Magia. No te has dejado nada.

    Efectivamente es un derecho de los niños, y ya que decidimos ser padres, seámoslo!

    Por supuesto que somos exclavos, es lo que interesa en este sistema capitalista. Luchemos porque esto cambie!

    Lo comparto.

    Un besazo

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  11. Ira,
    No sabes cómo te agradezco que se te hincharan los ovarios y nos pusieras las pilas
    Abrazos ¡plas,plas,plas!

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  12. Tu y tus mini tus,
    Por curiosidad, ¿cómo está el tema de la conciliación por esos lares norteños?
    Yo también espero que nuestras hijas puedan vivirlo de otra manera. Es más me gustaría que ya mis hermanas pudieran vivirlo de forma más relajada
    Abrazos facilones!

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  13. María,
    Hay días que escuchando comentarios me da la sensación que para algunos con parir a un hijo ya se tiene el titulo oficial de padre, que un hijo es algo que se TIENE, como quien tiene una planta, y si es de esas que no hace falte regar mucho, pues tanto mejor…
    Abrazos m(p)aternantes!

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  14. Mireia,
    Uy! A mí también me cantan las bondades del trabajo, de poder ser persona y tener conversaciones adultas para sentirme realizada…
    ejem… prefiero los balbuceos de 9 meses de nené que los interesantes graznidos de algunos adultos! claro que para gustos están los colores.
    Jo, con lo de la educación me has mataò… los profesores que conozco lo tienen bastante bien para conciliar.

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  15. Coco,
    Lamentablemente algun@s creen que parimos solo para tener unos días extras de vacaciones… muchas sabeis que no exagero ni un pelo con este comentario ;-(
    Un abrazo bien pegadito… y un besito que hoy no se porque me apetece especialmente dártelo!

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  16. María,
    ¡Añadido el post a la lista!
    ¡como os lo estáis currando! …en los blogs, en el Facebook, en el twitter, en el nuevo dominio…
    Admiradita me tenéis con toda vuestra energía, creatividad y productividad
    Si después de esto alguien aún se sigue preguntando si se puede o no se puede conciliar la esfera maternal y familiar con la función laboral y social… quizá todo esté en dedicarnos a lo que auténticamente nos hace vibrar y brillar
    Abrazos predicando con el ejemplo!

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  17. Carol,
    Lo de “no te quejes que tú al menos tienes suerte de tener un trabajo” me toca muuuuuucho las narices.
    ¿¡cómo suerte!? ¡yo tengo derecho a un trabajo! ¡es más, a un trabajo digno y suficientemente remunerado!
    Estamos tan enfangados en el miedo, que nos venden cada día que nos olvidamos de estas pequeñeces… (art. 35 “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.”)
    Abrazos sindicalistas!
    Pdta: la admiración es mutua ;-)

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  18. Carol,
    Siiii! seamos las madres que nuestros hijos necesitan, las que podemos, queremos y sabemos ser
    Abrazos libertarios!

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  19. Completamente de acuerdo.
    En primer lugar la teoría de la mujer liberada es una historia que nos "vendieron" a las de nuestra generación y nos la tragamos a pies juntillas. Cuando la realidad es que no creo que el trabajar fuera de casa o no, sea ningún signo de liberación la verdad.
    Yo, por ejemplo, tengo dos hijas. Me quedo con ganas de tener más, no me importaría nada tener otro hijo. Pero trabajando fuera de casa, me veo incapaz. Hay gente que sí lo es y le admiro por ello, pero no todos somos iguales y yo ya digo que no me siento capaz de llegar a todo, y eso que, dentro de lo que cabe, me siento bastante privilegiada porque tengo reducción de jornada, una opción que mucha gente ni se atreve a pedir... Bueno, que me disperso: ¿Qué clase de libertad o conciliación es esta que no te permite crear la familia que tú quisieras?
    Por no hablar de la "miserable" baja maternal de este país, que no te permite ni siquiera 6 meses de lactancia. Cuando de todos es sabido los incontables beneficios de la lactancia materna, ¿cómo pretenden que se consiga? Imposible no es, pero vamos, que fácil no lo ponen.

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