sábado, 8 de octubre de 2011

lactancia materna: ¡por arte de MaGiA!


fOtÓgRafO: Howard Schatz
La lactancia materna me fascina y me sorprende. En serio, para mí eso de que salga leche de mis pechos es un milagro de la misma categoría que pulsar un interruptor y que se encienda la luz.
Seré un tanto naïf, a mí me sigue pareciendo cosa de magia. Eso de que mi cuerpo recoja todos los nutrientes y los convierta en un liquido que alimenta,  que está siempre disponible ¡y que además sabe bien!… Lo que yo digo poción de Brujas Blancas.

Antes de estar embarazada, nunca le había prestado mayor atención a mis pechos. Allí estaban, discretos, lo suficientemente grandes para llenar dignamente un escote y no tanto como ser constantemente objeto de miradas indiscretas, la excusa perfecta para llenar un par de cajones de bonita lencería… y poco más.
Cuando me quedé embarazada cobraron vida de repente, aumentaron de tamaño, se volvieron más sensibles, más receptivos sexualmente…  ¡esplendorosos!
Fueron creciendo durante todo el embarazo, cambiando de forma, de tamaño, de color, de tacto.
Más o menos a los 6 meses de embarazo comencé a tener calostro. Estas primeras gotitas amarillas me sorprendieron enormemente y le dieron cuerpo a mi maternidad, sacándola del mundo de lo abstracto, de la fantasía y haciéndola más real.

A partir de este momento, si tuviera que ubicar corporalmente mi maternidad la anclaría en mis pechos.
Es a partir de mis pechos desde donde me he ido redescubriendo como madre y como mujer. Y me he llenado de un nuevo respeto hacia mi cuerpo femenino, que no solo es capaz de crear vida ¡también es capaz de mantenerla!

La lactancia me ha ayudado a recuperar confianza en mi cuerpo femenino, a reencontrarme con él (conmigo) desde el amor, a comprenderlo mejor y a quererme más, a maravillarme con él, a darme cuenta que ¡es perfecto!
¡Nuestro cuerpo es una maquinaria de una precisión exquisita, inimitable, bella, poderosa, sabia y absolutamente perfecta! Así, como es, sin poner ni quitar nada. Un cuerpo redondo, acogedor, envolvente, calentito, nutricio, generoso, blandito, firme, sostenedor, inteligente, autoregulado, fluido, vivo, cambiante.

Si tienes alguna duda de si amamantar o no… no lo dudes, al menos inténtalo ¡hazte ese regalo!

14 comentarios:

  1. Qué bonito! Si que es mágico, sí... Y qué me dices de las miradas que te echa mientras está comiendo... hay algo mejor? un beso!

    ResponderEliminar
  2. Es precioso, MaGiA! Comparto cada una de tus palabras, para mí también es magia. No deja de fascianrme día tras día. Cuando imagino la lechecita viva que brota de mi cuerpo, que mi hija pide con tanto amor, que le gusta más que nada... No me cabe ninguna duda de que estamos hechas para esto.
    Besitos mimositos!

    ResponderEliminar
  3. Ay Magia, qué bonito y qué bien lo has descrito.
    Me has hecho sonreir y extremecer.

    Yo también pienso en lo maravillosa y mágica que es la lactancia en cuanto que nuestro cuerpo sabe perfecatamente lo que tiene que hacer, y es que nuestro cuerpo, como dices, es perfecto. Sólo tenemos que dejarnos llevar.
    Es el mejor de los regalos que se hacen una madre y su hijo.

    Besitos mágicos!

    ResponderEliminar
  4. Hermoso post! la lactancia es pura magia y es una pena que muchas mujeres decidan perderse esos momentos.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Todo acto de amor con nuestros hijos resulta mas que mágico!

    Un Besito Marino

    ResponderEliminar
  6. Gracias a todas por pararos a comentar Brujas Blancas ;-)
    Abrazos mágicos

    ResponderEliminar
  7. Anónimo9/10/11

    Porque NENE no habla, sino lo explicaria EL
    Teneis el BULLY,y no os dais importancia, en ningún otro alimento se encuentra tanto concentrado y con tanta preparación silenciosa.
    Llega cuando se necesita, y desaparece cuando el esfuerzo ha de dedicarse a otros menesteres.
    Brujas Blancas o "Milagros de la Vida"

    ResponderEliminar
  8. Que bonita forma de hablar de la lactancia, de la maternidad, de ti.. lo he leido con una sonrisa en los labios :) Yo tambien diria que mi maternidad se ubica en los pechos.. que tanto han cambiado de 4 años aqui.. y no digo fisicamente sino de rango ;)

    Besotes!

    ResponderEliminar
  9. Joer, cada vez que leo alguna entrada sobre la lactancia, siempre digo, lo podía haber firmado yo!! Lo de Brujas Blancas, me gusta.
    Poesía pura.
    Besitos de leche.

    ResponderEliminar
  10. Que hermoso post Magia :) A mi tambien me fascina "lo magico" de la lactancia... Tener el poder de alimentar, de consolar, de llenar (en todos los sentidos) a nuestros hij@s solo con nuestros pechos... Es algo que no deja de maravillarme... A seguir disfrutando de ella!!!

    ResponderEliminar
  11. Qué tierno! A ver sí es verdad, que esta vez me reconcilio con mi cuerpo y le doy la oportunidad a mis pechos de funcionar como deben...

    un abrazo!

    ResponderEliminar
  12. Bienvenido Anónimo,
    Me ha gustado lo de alimento concentrado con preparación silenciosa ;-)
    Abrazos de menester!


    Carol, ¡de rango! Je,je,je… siii! De repente se han convertido en la parte más tocada, mirada, amasada y adorada de mi.
    Abrazos “de primer orden”!

    Nereites,
    A mí me pasa lo mismo con muchos de los post que leo ¡es genial vivir con esta telepatía y sabiendo que hay más mujeres que sienten parecido!
    Abrazos Brujas Blancas ;-)

    Bren,
    Que bueno saber que no soy la única que ve algo de mágico en la lactancia… yo todavía me alucino pensando cómo es posible que siempre estén llenos ;-)

    Marga,
    Creo de corazón que el 90% está en el deseo ;-) y si surgen dificultades tienes un montón de brujas blancas a las que convocar.
    Abrazos de nuevos comienzos ;-D

    ResponderEliminar
  13. La lactancia materna contribuye a empoderarnos, a hacernos más conscientes de los "superpoderes" de nuestro cuerpo, de la maravilla de nuestra naturaleza femenina, de nuestra capacidad de nutrir física y afectivamente a nuestros hijos... quizá por todo eso siga estando tan asediada, porque no vende, no genera dividendos, solo amor, paz y bienestar, valores a la baja en nuestro mundo capitalista.

    ResponderEliminar
  14. Eloísa,
    fijate que tengo pendiente un post sobre la palabra empoderar... hasta hace bien poco no la entendía ;-)
    Ahora que te lo oigo, sí, creo que la lactancia materna es ReVoLuciOnaRia, realmente es antisistema y es taaan fácil y taaan gratificante que me resulta increible que con "tan poco" podamos hacer tanto.
    Abrazos revolución blanca

    ResponderEliminar

tu opinión me enriquece
¡convierte mi monólogo en nuestro diálogo!