viernes, 23 de diciembre de 2011

espíritu navideño


Cuando llegan estas fechas comienzo a sentir en las tripas el cosquilleo navideño.
Al principio casi siempre me da pereza, incluso me enfurruño con el despilfarro energético de las luces y los adornos, el bombardeo publicitario, las colas en las tiendas, los compromisos sociales, las comidas indigestas…
Al final acabo rindiéndome al espíritu navideño. Porque más allá de las formas me gusta el fondo de la navidad.
Para mí la navidad es un tiempo de tribu, de reunión familiar, de recordar raíces y tradiciones, de olores, sabores, sonidos de mi infancia. Una ocasión para embellecer la casa, preparar con esmero platos sabrosos para la familia, de contactar con antiguos amigos, buscar un detalle para regalar a la gente que quiero, de sentir alegría y ganas de compartir(me)
En navidad rescato a la niña que hay en mí y vuelvo a sumergirme en la magia de Papa Nöel, de Los Reyes, del Olentzero. Vuelvo a sentirme ilusionada con las cosas sencillas de la vida, a creer que con un poco de buena voluntad por parte de todos nosotros el mundo puede ser un lugar más amable y generoso, lleno de risa, de ganas de compartir, de calor de hogar.
Sí, me gusta la navidad.
Ojalá ese espíritu navideño de paz, amor y buena voluntad se extienda al resto del año.

Felices fiestas a tod@s!

4 comentarios:

  1. Me encanta tu espíritu. Espero que se me contagie un poco porque estas Navidades las llevó un pizquito mal, aunque manteniendo la ilusión de Daniel en todo momento. ¡Eso siempre!

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  2. A mi me gustaría que ese espiritu durase todo el año y no sólo estas fechas.
    Quizás ahora con la pitufa empiezo a recuperar mi ilusión por estas fechas.

    Feliz Navidad!

    Besitos

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  3. A mi me encanta el espiritu navideño también!
    Te deseo una Navidad fantástica!
    Un abrazo!

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  4. Me sumo a tu deseo, que el espíritu navideño anide en nuestros corazones y permanezca más allá de la navidad. Felices Fiestas para vosotros también!!

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