lunes, 6 de febrero de 2012

sostener el llanto

Hay una cuestión sobre el llanto de los niños que me parece tremendamente incongruente. Por una parte esta la conocida frase “¡déjalo que llore, así se ensanchan los pulmones!” en cualquiera de sus múltiples variantes, y por otra la no menos conocida y versioneada “¡no llores, que no es nada!”.
A ver ¿en qué quedamos? ¿le dejamos que llore o que no llore? 

Vale, voy a intentar no ser tendenciosa. También está el otro lado de la historia: Salir corriendo a lo Speedy González para atender el llanto del bebé antes de que acabe siquiera el primer ¡buaaah! y sin embargo permitirle llorar a pulmón libre en lugares poco convenientes y en presencia de oídos inocentes.
Volvemos a lo mismo ¿le dejamos que llore o que no llore? 

O tal vez sea más acertado preguntarnos ¿nos permitimos o no dejarle llorar? Porque como todo en la vida no podemos acompañar a alguien a ir más allá del lugar al que nosotros nos hayamos permitido ir.
Para mí la respuesta depende de cómo entendamos el llanto del bebé, si como una estrategia manipulativa para fastidiar al prójimo o como una herramienta de supervivencia y comunicación.
Bueno, veo que me está costando lo de no ser tendenciosa así que, por si a alguien le queda alguna duda, puesta a tomar partido me incluyo en el segundo grupo.


Cuando estaba embarazada leí varios artículos sobre el llanto de los bebés como forma de expresión genuina, sobre los efectos perjudiciales que el desatenderlo causa en su sistema hormonal y neuronal, sobre la sensación de desamparo y la destrucción de la confianza básica…
Pero no fue toda esa teoría (en la que creo firmemente) la que me hizo salir rauda y  veloz a atender el llanto de nené, fue algo más simple y visceral ¡se me rompía el alma cada vez que le oía llorar y era absolutamente incapaz de hacer otra cosa que acudir a consolarle!
Y eso es lo que sigo haciendo a día de hoy.

Cuando nené llora le presto atención e intento averiguar qué quiere decirme.
A veces es, como cuando era bebé, se tratan de necesidades físicas básicas: hambre, sueño, pañal… Averiguo la causa, le pongo remedio y nené se calma.
Este para mi es el “llanto fácil”.

Ahora, según va creciendo muchas veces el llanto está provocado por situaciones más complejas que comienzan a abarcar más palpablemente el campo de lo emocional: un niño le quita un juguete, mamá no le deja el móvil, un perro pasa corriendo a su lado y se cae al suelo, un vecino le saluda con voz grave y se asusta… o simplemente que necesita llorar un rato para liberarse de algún dolor o tensión.
Este para mi es el “llanto difícil” porque no puedo hacer, solamente puedo ser.
No lo puedo evitar o solucionar, tan solo puedo permanecer a su lado acompañándole mientras llora, reconociendo su frustración y su dolor, nombrando la emoción, atenta a su expresión, presente para ayudarle a salir de su malestar cuando esté listo.
Y todo eso mientras me hago cargo del calidoscopio de emociones que se me presentan muchas veces ante su llanto: la impotencia por no poder solventarlo, la vergüenza del que pensarán, la exasperación, la rabia, las ganas de llorar que me entran a mi también ante su llanto impúdico e inconsolable… 

Si, el llanto de los niños es incómodo. No conozco a nadie que, haga lo que haga al respecto, se quede totalmente indiferente ante el llanto de un bebé, y si lo conociera no me fiaría un pelo.
Quizá por eso queramos cortarlo rápidamente, quizá por eso hagan falta estudios que demuestren científicamente algo que en el fondo de nuestra alma ya sabemos.
Que seamos niños o adultos siempre lloramos por algún motivo realmente importante para nosotros, que el llanto nos ayuda a integrar y sanar la tristeza y el dolor, que necesitamos sabernos amados y apoyados también cuando estamos dolidos.

Creo que la salud y la felicidad pasa por reconocer y ser capaz de expresar todo tipo de emociones, por ello, aún a riesgo de resultar borde y mientras el no sea capaz de expresar su opinión verbalmente, no permito hacia mi hijo comentarios del tipo “no llores, que eres un niño grande”, “cállate, no pasa nada”, “si lloras te vas a poner feo”, “los hombres no lloran”… Me parece una falta de respeto dirigirse de esa manera a un niño, un atrevimiento que no nos permitimos con los adultos.

Pdta: aprovechando el post de hoy, quiero agradecer la paciencia, empatía y comprensión de todas las personas que iban el otro día en el autobús y que compartieron con nosotros 10 minutos de llanto desesperado; a la señora que al yo tener los brazos ocupados sosteniendo a nené me ayudó a bajar la silla con una sonrisa cómplice, al conductor que cuando llegamos al final del trayecto se acercó y le dijo a nené “¡¿tan mal conduzco, peque?!” y amablemente se dirigió a mi  “¡este llanto suena a que le están molestando mucho los dientes!” y tambien al resto del pasaje que me hizo sentir arropada en mi vulnerabilidad.

43 comentarios:

  1. Muy buen articulo! Pienso exactamente lo mismo. Aun hoy, con mi segunda hija, mis propios familiares me dicen. Pero, no pasa nada si llora un poca. Las estas malcriando... Y a mi se me va la vida cuando las oigo llorar. Sinceramente, hay cosas que nunca comprenderé...

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    2. Marga,
      Yo también hay cosas que ni comprendo ni comparto.
      Aunque sólo sea por empatía… ¡a mi me gusta que me consuelen cuando lo estoy pasando mal! ;-( me hace sentir acompañada y tenida en cuenta…En fin… para gustos están los colores
      Abrazos desde las entrañas

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  2. Yo estoy leyendo ahora a Solter y habla del poder estar presente durante el llanto (el dificil), sin intentar distraer. A mi me cuesta mucho también porque solo puedes estar allí, abrazarlo y sostener su llanto.
    Que buena gente la del bus! :)

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    1. Mireia,
      A mi me es muuuy difícil simplemente estar, sin solucionar. Ese es mi aprendizaje.
      Hay días que siento que me crecen dos brazos más, unos para arroparle a él y otros para sostenerme a mi.
      Por eso agradecí tanto el sentirme sostenida en el bus. Realmente ¡qué buena gente!
      Abrazos Solter

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  3. Cómo me gusta leerte, nena!

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    1. Gracias María! justo este finde estaba planteándome el dejar de escribir en el blog y tu comentario ha sido realmente importante para mi.
      Abrazos coloridos ;-)

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  4. Muy buen post.
    El llanto fácil, como su nombre indica es fácil de consolar. Pero con el llanto difícil nos embargan tantos sentimientos, que a veces ni aceptamos, y nos cuesta no reberlarnos contra él.
    Los comentarios que dices me parecen superirrespetuosos, de entrada a mi hija jamás le digo cuando llora que no es nada, ¿acaso nos gustaría que nos dijesen eso a nosotros?
    Cuanto me alegro de vuestra experiencia en el autobús, porque no todo el mundo actúa así de bien antes una mamá con un niño que no para de llorar.
    Un abrazo

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    1. Carol,
      Veo que nos soy la única que no se desespera ante el llanto difícil… esto me anima.
      Sobre las faltas de respeto… ya hemos hablado de esto anteriormente ¡yo realmente me quedo flipando! te juro que creo que hemos desarrollado un tipo de sordera emocional a la par que una diarrea verbal y somos incapaces de escuchar lo que sale por nuestra boca ¡porque si nos oyéramos y nos aplicáramos a nosotros los propios consejos a veces nos moriríamos de la vergüenza!
      La experiencia en el bus me ha servido para percatarme de la importancia de estos pequeños gestos y entrar en esta “cadena de favores”
      Abrazotes

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  5. ¡Gran post! Tienes razón en lo del llanto fácil y el difícil... Creo que el llanto es necesario, para el niño, pero también para los mayores lo es muchas veces lo que pasa es que no solemos admitirlo.
    A mí personalmente el llanto de un niño es una de las cosas que más me angustia en el mundo, no puedo oírlo sin sentirme mal... No sé si es la naturaleza o qué, pero así es...

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    1. Superamatxu,
      si! el llanto en los adultos también es importante… es una forma de expresión más para utilizarla cuando lo necesitemos… ¡realmente no sé porque tiene tan mala prensa! ¿quizá porque nosotras no lo hemos probado tanto como para perderla el miedo y normalizarla?
      Abrazos contigo me fio la melena ;-)

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  6. Excelente análísis del llanto infantil. Es cierto, el llanto de los bebés y niños pequeños es muy incómodo y no siempre sabemos gestionar adecuadamente la situación, no es nada sencillo...
    Esas frases que mencionas al final son horribles y la que más odio es " ya eres grande para llorar" que se oye demasiado por ahí. El llanto es una manera más de expresarse lo que ocurre es que a medida que crecemos nos vamos cortando más a la hora de llorar, es como si nos diese vergüenza.
    Sobre lo del bus, siempre hay buena gente por ahí ;)
    Un abrazo!

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    1. María,
      ¡como para no darnos vergüenza llorar después de pasarnos años escuchando todos estos mandatos para contener el llanto, ¿verdad? Claro que luego, cuando ya somos mayorcitos, nos toca gastarnos una pasta en terapia para que nos enseñen a llorar de nuevo, para que nos den permiso para hacer lo que desde un principio ya sabíamos… ainsss!
      Abrazos desde el absurdo!

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  7. es verdad que no podemos dar lo que no nos damos a nosotros... y cuando no nos permitimos llorar y mostrar nuetsros entimientos o nuestra vulnerabilidad, se hace mucho más difícil dejar llorar a nuetsros bebés. Constantemente veo a madres que no dejan llorar a sus bebés... a mí me da pena pero no me meto, claro.
    En su momento escribí al respecto, te lo comparto por si no lo leiste...
    http://elblogdenoraya.blogspot.com/2010/05/el-tema-del-llanto-ha-sido-y-es-motivo.html
    Un besito!!
    Noraya
    "El Rumor de las Libélulas"

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    1. Noraya,
      Aun a riesgo de parecer una gruppie lo confieso, ¡me he leído tu blog de arriba abajo un par de veces! (Por si alguna no lo conoce os lo recomiendo encarecidamente)
      En concreto el post del que hablas me sirvió para entender el llanto como manera de manejar las tensiones. Me ayudó un montón a relajarme y a desculpabilizarme y desde ahí poder estar más presente.
      Abrazos libélula

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    2. Ála no tenía ni idea!
      Te abrazo igualmente!!

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  8. El llanto, una expresión de incomodidad, de dolor, de fastidio, de reclamo, incluso de alegría en los adultos, para mi cuando un chico llora, hay que descartar el dolor, el hambre, la incomodidad, la tristeza, la soledad, yo pienso que hay que atenderlos, total cuando nacen es su único lenguaje!

    Un Besito Marino

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    1. Tita,
      siempre aportando tu punto amoroso ;-) ¡llanto de alegría! siiii, se me había olvidado… claro, si no les permitimos llorar el dolor como van a poder luego expresar la alegría o la maravilla con lágrimas
      Abrazos lenguajes del alma

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  9. MaGiA, qué bien lo has expuesto! A mí me ocurre como a ti, acudo porque me duele el alma. Siento que el llanto es nuestro aliado tal vez porque cuando siento ganas de llorar no me reprimo y eso me ayuda. Me encanta cuando hablas de acompañarle a salir de ese malestar hasta que él esté listo para dejarlo pasar... Gracias preciosa!

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    1. Coco,
      Yo soy de lágrima fácil, y después de leer a Tita me doy cuenta que lloro no solo de tristeza sino también de alegría y me sienta bien hacerlo, siento que me limpia y me desatasca por dentro. Quizá por eso puedo sentarme junto a nené y acompañarle. Aunque bufff… me duele el alma no poder hacer nada para ahorrarle el dolor. ¡claro que eso ya es otro tema!
      Por cierto, cuando escribía el post me acorde mucho de cerecita y de ti y de la “amable” señora que os toco en suerte… (http://buceandoenmi.blogspot.com/2012/01/llorar-cuando-no-se-debe.html)
      Besazos acompañados

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  10. Es cierto MaGiA, en general el llanto es difícil de soportar y el de nuestro hijo mucho más. Lo has explicado fenomenal, el llanto fácil y el difícil. Todas esas veces que no sabemos por qué lloran, puede que ni ellos los sepan, solo queda una cosa.. acompañarles. Y sabes? con mi hija de 4 años todavía me encuentro en situaciones que llora y no sabemos por qué! por algo será, eso seguro.. la acurruco en mis brazos y asi pasamos la tormenta. ¿Sabes? yo siempre he tenido problemas para llorar, todavía los tengo..
    Qué precioso lo que cuentas del autobús!
    Un beso enorme!

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    1. Carol,
      Oyéndote hablar del llanto de tu peque me ha venido a la cabeza los primeros meses de embarazo, o los días anteriores a la regla, cuando sin saber el motivo comienzo a llorar, o a reír… o a llorar y a reír todo junto… y lo que realmente me calma y me devuelve a mi centro es poder acurrucarme en los brazos de mi compañero sabiendo que tanto los mocos como las carcajadas serán bienvenidas.
      Y recordando esto y alguna otra cosa… ¡ también en el llanto educaremos con el ejemplo ;-D ¡
      Abrazos de lágrimas de sol y luna

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  11. Qué suertuda, sentirte tan arropada entre tanta gente. No es lo común. La verdad es que se me han saltado las lágrimas leyéndote, las emociones brotan, ¡chica tienes un don!
    ¡Qué difícil de manejar el llanto difícil! Acompañarles en ese mal trago es la parte que nos toca, y que no todo el mundo entiende. En mi entorno, suelen intentar entretener a Minino con muñecos, canciones o algo así. Yo suele llevármelo a otra habitación para intentar calmarlo o directamente le pongo de espaldas a todos esos estímulos que no ayudan nada. Seré una borde, pero...
    Un besote

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    1. Nereites,
      curioso despertar el llanto al hablar sobre llanto ¡me siento feliz con tu comentario! ;-)
      Yo también me he encontrado con situaciones incomodas, aunque en general me encuentro con personas amables.
      Creo que muchas veces se intenta distraer al niño, ni siquiera por el niño, sino porque el mismo adulto, al cantar o jugar, puede escaparse de lo que realmente está sucediendo.
      Abrazos “desde el borde” ;-)

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  13. Muy buena reflexión Magia! El llanto siempre expresa algo y merece ser atendido y acompañado ; yo odio cuando le dicen a mi hija mayor cuando llora por algo: ya estas grande Abril! Como si los grandes no lloraramos nunca! A veces me gustaría solo ver llorar a esas personas para contestarles lo mismo y vean que se siente... Y que suerte tuviste con la gente del bus! Todavía quedan seres humanos empaticos! Bien! Un abrazo gigante.

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    1. Hola Bren,
      Cuando era adolescente tuve un problema bastante serio en el extranjero y llamé a la persona que supuestamente podía solucionarlo. Después de quitarle importancia al tema y como yo seguía llorando de pura desesperación (y os juro que no era para menos) su solución fue “sigue llorando que las lágrimas embellecen los ojos”.
      Creo que es una de las mayores bestialidades que me han dicho en la vida. Fue hace más de 20 años y aún lo recuerdo con dolor.
      Puede que para él no fuera importante, a mi casi me va la vida en ello. Por eso creo que siempre, siempre, siempre hemos de prestar atención a la expresión de las expresiones (propias o ajenas). Aunque no hagamos “nada más” que atestiguarlas y darles nombre.
      Gracias que en esa ocasión también tuve un ángel de la guarda que me escuchó, me calmo y me ayudó…
      Abrazos afortunados

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  14. Qué hermoso post. Y sí, lloramos niños y adultos. Mientras te iba leyendo, pensé para adentro "¿será que algunas personas dicen "dejalo llorar" al no saber qué otra cosa hacer o decir?". Quiero decir, como escribís, el llanto de un niño genera impotencia, tal vez recuerda los dolores de uno mismo, y por eso más vale negarlo ("dejalo llorar" o querer creer "le madurarán los pulmones") que escucharlo, aceptarlo y atenderlo... y ni te cuento, cuando leí tu "pd" se me cayeron algunos lagrimones a mí... qué bueno que te hayan entendido y los hayan acompañado en el llanto a vos y a tu hijo! y el chofer, un dulce :) quiero creer que es un buen papá o abuelo (no sé su edad). Un abrazo!!

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    1. Hola Ile
      Siento que es así, que nos duele no saber que hacer para calmar eso dolor y lo negamos…
      El conductor del bus es un chico jovencito, padre sin duda. El otro día días volví a encontrármelo y me dí cuenta que nos reconocía, así que al entrar le dije “hoy venimos dormiditos” y me contestó “bufff, menos mal porque fue duro!”… ;-)
      Abrazos dulces

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  15. Me ha parecido maravilloso tu post, me encanta saber que hay gente por ahí como los de tu bus, es un alivio y me da esperanza. No te conocía y me he alegrado mucho de encontrarte.

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    1. Hola mama corchea,
      Quizá peco de optimista pero creo que en realidad hay más buena que mala gente ¡lo que pasa que los desagradables hacen más ruido! hagamos por que esto cambie ;-)
      Abrazos de bienvenida

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  16. Magia, comparto plenamente. No me aguanta el corazon como para destender un llanto de me hijo. Aunque sea uno "dificil" como decis, y simplemente pueda quedarme a su lado, o abrazadolo, intentando ayudarlo q entender y expresar lo que siente.
    Y como vos, nunca permiti esas expresiones para con él, tiene todo el derecho a llorar y expresar lo que y como se siente.

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    1. Hola Mica,
      ¿A qué no da el cuerpo? Incluso ahora me pasa que no consigo abstraerme del llanto de ningún niño. “cosa extraña” es como si todos los niños fueran mis hijos…
      Abrazos maternales

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  17. Buenas! Eso mismo suelo decir yo, de pequeños que lloren, y de mayores, cuando tienen que poder llorar, que no lloren (todo se reduce al "no te voy a consolar", de bebé no te voy a coger, llora, de mayor, no llores, que no te voy a coger).

    Me he llevado esta entrada al repaso semanal de blogs de Bebés y más:

    http://www.bebesymas.com/bebes-y-mas/blogs-de-papas-y-mamas-civ

    Un saludo!

    Armando.

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    1. Buenas Armandilio,
      ¡total! ja,ja,ja, parece que el caso es llevar la contraria al sentido común.
      Un honor aparecer en Bebés y Más.
      Abrazotes

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  18. Anónimo8/2/12

    Es un articulo excelente

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  19. Me ha gustado mucho Magia!
    La verdad es que da gusto encontrarse con gente empática que entiende en un momento dado la situación que se vive.
    Es horrible escuchar llorar a un niño. Yo siempre he dicho que para mí es lo peor que hay, independientemente de porqué lloren. El niño que llora lo hace porque se siente mal, incómodo, dolorido, perdido, aturdido... cualquier cosa negativa. Por eso debemos estar ahí para mitigarles su dolor, calmarles su llanto en la medida de lo posible y sobre todo consolarles y darles amor que es lo que buscan en esos momentos

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  20. Un post atuendo, como siempre. Yo soy de las que les resulta muy difícil acompañar, sin solucionar, no puedo evitarlo. Genial la actitud de la gente del bus, cuando se dan esas situaciones de llanto en público aún es mas complicada, porque además de la preocupación normal por el llanto y el deseo de apaciguarlo, se suma la sensación de que todos los de alrededor esperan que solventes la situación.

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  21. Un post muy bueno Magia :-)

    A mi me es imposible no atender a mis niños cuando lloran, es superior a mi!!! Como puedes ver sufrir a alguien que quieres tanto y no hacer todo lo posible por consolarlo al menos!!!
    Alucino con algunas madres que dejan a sus hijos llorar atados a los carros sin ni siquiera mirarlos... últimamente me he encontrado a algunas :-(

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  22. excelente reflexión sobre el llanto...

    encuentro muy acertada la frontera que has delimitado entre el llanto fácil y el difícil...

    solamente deberíamos evitar el llanto "manipulador"... pero ese se detecta rápido (creo?)

    todos los demás llantos, de niños o adultos, deberían ser atendidos siempre :-)

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  23. Es un muy buen articulo, no creo que haya motivo para impedirle un llanto a un niño, pero mucho menos para ignorar el llanto de un bebe que es su única forma de expresarse!

    http://www.bebeslectores.com

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  24. Magia, desde la primer linea hasta la última es que me ha encantado este post. En desacuerdo total con las frases que generalmente se escuchan cuando un niño llora... la que menos me gusta es "no llores que no pasa nada"... SI QUE PASA!!! Demosle validez a los sentimientos y situaciones que hacen que surja el llanto.
    Por cierto, cada día se me estruja más el corazón cuando siento un llanto de algún niño y veo que no hay adulto que lo sostenga!!! (el otro día me pasó en el parque)

    Besotes Muchos!!!
    Flor

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  25. Hola Magía:
    ¡qué guapos tus posts!
    Personalmente pienso que cuando los niños son bebes es "bastante fácil" entender su tipo de llanto, si una madre está suficientemente conectada con el niño como para entenderle.
    Con la conquista de la autonomía de nuestros hijos, los llantos se hacen "más difíciles" de comprender, empiezan las frustraciones personales y está a la madre entender el niño y estar a su lado.
    Claramente, todas aprendemos más cada día, en parte gracias a blogs como estos, te doy otra vez las gracias. :)
    Un cuantos a los comentarios irrispetuosos ... no hay palabras.
    El mundo sería un lugar mucho más bonito por los niños y por todos nosotros si todos los padres entendieran que los niños son "pequeñas personas" y por esto merecen todo nuestro respeto, igual o más los demás.
    Pero me reconforta encontrar aquí, y en muchos otros blogs, madres positivas. Soy feliz de estar entre vosotras.
    Besos grandes
    Lily
    http://www.madresnaturales.com

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