viernes, 11 de mayo de 2012

corazón partido

Hoy hace un año que volví al trabajo.
Me recuerdo redondeada en mi nube oxitocínica, toda cuerpo, toda sensaciones, toda piel y kairos. Con los pechos rebosantes, llorando leche. Tuve que acorazarme para no llorar lágrimas, para no oxidar el blindaje. No, no estaba preparada para separarme de nené. No estaba preparada para funcionar en un mundo de adrenalina y flechas, en un mundo aséptico hecho de kronos y de ruido.

En parte me consuelo pensando que al menos durante esas horas nené ha estado igualmente rodeado de amor y de cuidados, envuelto en la mirada y la protección de su padre. Pero solo en parte, porque lo cierto es que no ha estado conmigo. No he estado con él.
No hay nada que compense los segundos, los momentos que he perdido al lado de nené. Nada hay que repare los instantes en los que él ha sentido mi falta, mi abandono. Nada de lo diligentemente trabajado durante este año vale una mísera parte del alto precio que hemos pagado ninguno de los tres.

Aún hoy me duele. Se me saltan las lágrimas mientras escribo. Y está bien, necesito lavar esta herida, sacarme la espina que llevo dentro por no haberlo sabido hacer de  otra forma.
Me he traicionado a mí misma, esa es la verdad, aunque me duela asumirlo.
No he sido capaz de seguir los impulsos de mi corazón, el clamor de mis entrañas, me he rendido al miedo.
Nada he hecho en este año que justifique las 8 horas diarias de separación. Nada. Salvo la necesidad de un sueldo con el que sobrevivir y el temor a no volver a encontrar un trabajo.

No voy a engañarme a mí misma contándome la patraña del tiempo de calidad. A estas alturas de la jugada no voy a ser tan cínica.
Si, tiempo de calidad, y si, tiempo en cantidad. Y ni una cosa ni la otra. Hemos tenido poca cantidad y la calidad no ha sido ni de lejos la deseada. ¿Cómo puede serlo cuando hay días que llego a casa rebosando estrés, cansancio e impaciencia, cuando estoy tan cansada que necesito hacer un esfuerzo titánico para pasar la tarde jugando con nené sin quedarme dormida de puro agotamiento, cuando me desgasto tanto sobreviviendo que tengo que sacar fuerzas de donde casi ni quedan para Vivir?

Hace ya un año y no me acostumbro a separarme de él por las mañanas, aún dejándoles plácidamente dormidos. Sangro por dentro cuando me voy y le dejo llorando, a sabiendas que solo precisa de mi regazo, mis pechos y mis brazos para encontrar consuelo.
No me acostumbro y sé que nunca podré acostumbrarme.
Es más, no quiero acostumbrarme a vivir despiezada.

22 comentarios:

  1. Es un post desgarrador, sincero... me has dejado sin palabras. Puedo acercarme a imaginar lo duro que ha tenido que ser esta situación y solo te puedo acompañar desde este mundo virtual...
    Piensa que tu hijo ha estado en las mejores manos después de las tuyas: su padre y eso ya es mucho más que la situación que viven otros niños, separados de todo ámbito familiar muchas horas al día.
    De algo hay que vivir, es duro pero tú contribuyes lo mejor que puedes y sabes al bienestar de tu familia.
    Eres una mujer fuerte y valiente, no te desanimes! Un abrazo.

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    1. Gracias por tu acompañamiento María.
      El camino es más fácil con mujeres como tu en el.
      Abrazos animosos

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  2. Yo hace 8 meses que volví al trabajo y me siento exactamente como tú. La situación es cada vez más dura porque el nene cada vez es más consciente de mi ausencia y sufre más cuando me voy aunque se queda con mi madre. Te entiendo perfectamente.

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    1. Ainsss! Lamentablemente somos muchas las mujeres que estamos en esta situación ;-(
      Abrazos comadre

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  3. Es terrible. El papel de la madre es tan importante en la educacion de los niños que no entiendo por qué no se tiene en cuenta en esta sociedad tan progresista en la que vivimos.

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    1. Cada vez tengo más claro que lo de sociedad progresista es muy, muy, muy cuestionable... Es más, al menos antes era incuestionable que viviamos reprimidos, ahora nos creemos liberales y liberados y en el fondo estamos peor que antes...
      Abrazos educados ;-)

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  4. Mucho ánimo y mucha fuerza. Formamos parte de una sociedad que no lo pone nada fácil. Sé que sientes que no es suficiente, pero recuerda el cuento del colibrí, Magia, tú me lo enseñaste.

    Un beso

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    1. Me has despertado una sonrisa... tienes razón ¡viva el poder del colibrí!
      Abrazos selváticos

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  5. Te comprendo desde la primera letra hasta el punto final, tanto que aquí estoy, en el trabajo, conteniendo como puedo las lágrimas que me surgen al leerte. Y me siento estafada, por no poder elegir, porque la supuesta liberación de la mujer no ha hecho más que esclavizarnos más aún. Un abrazo lloroso.

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    1. Estafada, eso es!
      Me fundo contigo en ese abrazo

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  6. Es muy duro. Mucho ánimo.
    Un abrazo.

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  7. No trabajas porque quieres sino porque lo necesitas para poder vivir.
    Puedo imaginarme, aunque sea de lejos, lo duro que debe ser. Y comprendo que no te acostumbres y no quieras hacerlo, eso dice mucho de tí.
    Estoy segura de que lo haces lo mejor que puedes, aunque no sea lo que más te gusta. Tu hijo está con su padre cuando no puede estar contigo, y esa sin duda es la mejor opción después de tí.
    Un fuerte abrazo

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    1. Gracias por tus palabras Carol.
      Aunque es lo que siento, me ha hecho mucho bien oirlas de otra boca.
      Abrazos empáticos

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  8. Hola Magia del momento, tu post es muy intimo, lleno de sentimientos verdaderos y de preocupación.
    Yo soy madre soltera de dos pequeños y he tenido tu mismo problema.
    Pero ahora estoy trabajando desde casa y estoy muy muy bien, mis hijos estan felices y yo me siento muy satisfecha. ¿Sabes que quiere decir para una mamá soltera dar de comer a sus hijos sola y desde casa? Quiero probar a ayudarte, te mando una e-mail privada para hablar contigo en privado.
    Un beso, guapa.
    Lily

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    1. LilY,
      No puedo ni imaginarme la realidad de tener dos hijos y mucho menos de criarlos "sola".
      Muchas gracias por toda la info que me has enviado. Como ya te he dicho en privè, siemre es bueno recibir desde fuera nuevos puntos de vista y nuevas alternativas. ¡es la esencia de la tribu virtual!
      Abrazos enredados

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  9. MaGiA, me duele leerte así. A menudo somos nosotras mismas las que mas duro nos juzgamos. Esta mundo implacable nos pone contra la espada y la pared muchas veces.. cuando miras atrás siempre ves otras opciones pero en el momento lo hiciste lo mejor que pudiste. Quizá ahora, un año después, puedas estudiar de nuevo la situación. Te mando un abrazo largo amiga.

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    1. Ainss! Si,duele sentirme así. Sé que todo sucede por alguna razón aunque en el momento no sepa el porqué. El volver a trabajar también ha tenido cosas positivas, por ejemplo haberte conocido ;-)
      Sé que las cosas cambiarán y encontraremos un nuevo rumbo, de momento preparo las velas y miro a mi alrededor esperando vientos propicios ;-)
      Abrazos movimiento

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  10. Qué te puedo decir, que conozco la sensación y te entiendo y te comprendo y que además estoy sensibilizada con el tema, porque el año que viene se me complica laboralmente la cosa y seguramente tenga que dejar la reducción de jornada... Al menos esas noches juntitos, compensan las horas del día perdidas... Un abrazo fuerte!

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    1. Jo, espero que puedas seguir disfrutando de un montón de tiempo con Pequico!
      Abrazos entendimiento!

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  11. Ay Magia como lo siento! Qué te puedo decir!! Creo que todas entendemos ese sentimiento. Mucho ánimo preciosa

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  12. Creo que no se ha publicado mi comentario anterior...
    Te decía que lo siento muchísimo y que todas te entendemos e incluso vivimos esos momentos de la misma forma que tú lo has descrito.
    Mucho ánimo preciosa!

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