jueves, 21 de junio de 2012

¿perdedores? (reeditado)


Te invito a ver este corto, o más propiamente a vivenciarlo. A volver a tu infancia durante un par de minutos y recordar.
A mirarlo con los ojos de la niña que fuiste: esa que insultó, golpeó y humilló a otros, esa que era el blanco de las burlas o el saco de los golpes, esa que se volvió invisible para no convertirse ella misma en la paria de clase, esa que consentía pasivamente las injusticias, esa que se atrevió a denunciar la violencia y solo obtuvo incredulidad y  descrédito. Esa niña…

Esa niña, fuera la que fuera, fue también una niña maltratada. Desamparada por los padres, los maestros y los adultos que consintieron, minimizaron incluso alentaron, estas situaciones de violencia física y psicológica.
Es difícil y doloroso asumir el mal trato sufrido por parte de los que debían protegernos. Tanto que, por no enfrentar ese miedo, esa impotencia, ese dolor lo negamos, lo disculpamos, lo olvidamos. Y dramáticamente al no reconocerlo y nombrarlo, lo reproducimos en nuestro entorno.
¡son cosas de niños! ¡no es para tanto! ¡a mi no me pasa!... ¿segura? No me creas, compruébalo por ti misma. No tienes nada que perder y mucho que ganar.
Da un vistazo a tu alrededor: en tu oficina, en tu portal, en tu gimnasio, en tu cuadrilla, ¡en tu familia! Contempla estos escenarios habituales con los ojos de esa niña. 
Busca a los “perdedores” (y a los “ganadores”), que aún disfrazados de adultos, no son otros que los mismos niños heridos, victimas de esa violencia visible e invisible que impregna nuestra sociedad y de la que todos, en mayor o menor medida, somos participes. 


Reedito el post para agregar un video publicado hoy por Zulema  en Futura Mamá  y que considero que aporta la voz que falta en “losers”, la del maltratado.




Un chico aparentemente feliz, aparentemente de clase media, educado, sensible, atractivo, adaptado, sano… Un chico de catorce años que desesperadamente expresa que, en varias ocasiones, ha pensado en el suicidio como opción para combatir el terror que sufre en el colegio desde los 8 años.
No puedo evitar preguntarme ¿dónde están los padres de ese chico? ¿Y los padres de los otros chicos que le acosan? ¿Dónde están los profesores? ¿Y los médicos? ¿Dónde están los adultos que deben protegerle? Lleva automutilándose desde los 9 años ¡desde los 9 años! ¿Nadie ha visto nada?
Aparentemente, no hay golpes, no hay pobreza, no hay marginación, no hay racismo. A simple vista no se observan todas esas causas y explicaciones sobre el maltrato infantil con las que tranquilizamos nuestra conciencia pensando que son cosas que les suceden a otros.
Esa es la violencia silenciosa y pegajosa de la que todos somos cómplices. Me parece importante reflexionar sobre ella y responsabilizarnos de la parte que nos toca.

11 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con tu post guapa. Detrás de cada niño/adulto hay una historia, a veces compleja. Justo hoy también publiqué una entrada sobre este tema a raíz de una charla con la profesora de mi hijo... hay que empezar a concienciar en todos los sentidos. Un beso!

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    1. Gracias por tu comentario Zulema!
      Tu entrada ( http://www.futura-mama.org/zu-visita-de-padres-y-charla-sobre-agresiones/ ) me dio pie para reflexionar más sobre el tema y añadir el video al post.
      Abrazos concienciándonos

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  2. Que buena reflexión Magia. Es un tema muy serio, no hay que tomarlo a la ligera...

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    1. Hola Bren!
      Si que es serio, si; serio, incómodo y silenciado...
      Abrazos "dando voz"

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  3. Piel de gallina...
    Me han encantado tus reflexiones, como siempre! :)
    Voy a meditar sobre el tema y vuelvo a comentarte (es tarde y mi mente no está muy lúcida ya).
    Besos!

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    1. ja,ja,ja!¡Gracias por pasarte guapa!
      Vuelve cuando quieras Mireia. Me encantaría saber tu opinión como madre y como docente.
      Abrazos lúcidos ;-)

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    2. Hola de nuevo! Tenia pendiente un comentario en esta entrada, pero no tengo nada de tiempo! :D
      He estado reflexionando sobre el tema. Como madre creo que debo dar suficientes herramientas a mi hijo para que no tenga ni que hacerse invisible, ni agredir, ni ser agredido. El cómo hacerlo creo que es más complicado pero creo que pasa por la autoestima y la resilencia, que són cosas que sí se pueden trabajar en la familia.
      Como profesora he encontrado algunos casos de agresión. En uno de los casos el maltrato venia de la familia, o sea que lo denuncié a servicios sociales (y finalmente les quitaron la custodia de los 4 menores que tenian al cargo), y en otros el maltrato era entre compañeros. En estos casos es más difícil porque es una violencia mucho más invisible y que necesita de unas buenas dinámicas de grupo para solucionarlo. El problema que creo yo que existe es que en primaria hay mucho curriculum académico y poco currículum emocional y de cohesión grupal. Y muchos profesores estan tan pendientes de terminar el libro que se olvidan de trabajar el grupo (que si hay suerte se hace en las horas de tutoria, que son 1 a la semana). Insuficiente.

      Bueno, no me enrollo más! Buenas noches! :)

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    3. De rollo nada Mireia! muchas gracias por tu aportación ;-)
      Siento haber tardado días en contestarte pero de tiempo vamos a la par ;-(
      Me resulta muy interesante esto que comentas del poco curriculum emocional y la cohesión grupal. No se me había ocurrido mirarlo desde ahí y creo que es un punto importante a cuidar para que estos hechos no proliferen.
      Soy de la opinión que los contenidos académicos están sobrevalorados y sirven para mucho menos en la vida que los contenidos emocionales.
      Por supuesto, no es cuestión de dejar la responsabilidad en manos de las escuelas o los cuidadores, sino de educar en familia y con el ejemplo.
      Besos!

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  4. Me has puesto los pelos de punta con tu post. A veces me pregunto si seré capaz de ver las señales si algún día les pasa a alguno de mis hijos. A veces veo que los peques de dos años se alían contra otro niño, pero luego veo que ese niño se junta con ellos en otra ocasión y es como si no hubiera pasado nada. O incluso se alían contra otro y participa la antigua víctima. ¿Son conscientes de sus actos? Los veo tan pequeños...

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    1. Creo que el hecho de contemplar la posibilidad de que esto suceda en nuestra familia o en nuestro entorno ya nos da la libertad estar atentas a las señales e ir educando(nos) como decía Mireia para no llegar a este tipo de situaciones o detectarlas cuando ocurran.
      Por si te sirve de algo, sobre lo que comentas de los niños de 2 años, recién a esa edad los niños comienzan a entrar en la etapa del juego simbólico representando situaciones de su vida cotidiana y a jugar con otros niños (antes jugaban solos junto a otros niños). Aún no tienen la capacidad cognitiva de aliarse o de elaborar roles de victimas o verdugos. Prestan interés a lo que les llama la atención en ese momento, lo elaboran a través de juego simbólico simple con objetos y pasan a otra cosa. La intencionalidad llega con el juego de reglas a partir de los 6-7 años. Aunque por supuesto si viven en un entorno agresivo eso será lo que representen.
      http://www.mcgraw-hill.es/bcv/guide/capitulo/8448171519.pdf
      Abrazos grandes!

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  5. Se me han puesto los pelos de punta...
    Los padres y profesores debemos hacer conjuntamente una labor para evitar este tipo de situaciones. Es muy fácil volver la mirada (como desgraciadamente se ve a menudo en el telediario) y cúanto daño podemos hacer a una persona para el resto de su vida...

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