sobre mi


Desde que tengo uso de razón me recuerdo diciendo “yo no quiero tener hijos” y así ha sido durante más de 30 años. Un día mi cuñada se quedó embarazada y viviendo de cerca su embarazo, su parto y la crianza de su bebé, en mi interior prendió una tenue llamita de duda que comenzó a derretir esta frase tan absoluta. El nunca pasó a un puede ser. Ese fue el comienzo.


Durante los 5 años siguientes muchas de las mujeres de mi vida fueron madres. Sentada con ellas y sus bebes escuchaba sus conversaciones entrecortadas por los juegos de los pequeños. Muchas veces no entendía una palabra de lo que decían, parecía que se habían fugado a vivir a un universo muy, muy lejano. Seguí escuchándolas hablar de tipos de parto, de lactancia, de vacunas, de porteo, de educación… Seguí observando cómo iban cambiando sus vidas y cómo iban floreciendo junto con sus hijos,  y su coherencia vital fue nutriéndome y calando en mi nueva visión de la maternidad.


A la par, cuando me di cuenta que la maternidad no tenía por qué ser un sacrificio sino un placer, decidí  investigar las raíces de mi miedo. Buceé en mi biografía emocional, participé en terapias de condicionamiento parental, comencé la formación de Eneagrama y de Gestalt y me fui limpiando poco a poco, sanando a mi niña y a mi madre interior.


Y por fin llegó un momento que me atreví a decir en voz alta que quería ser madre y, tras acabar de “prepararme” para ser madre dándome cuenta que nunca estaría lo suficientemente preparada, me lancé a la piscina.


Una vez llegado hasta aquí el resto del camino ha sido más fácil.

Soñé a mi hijo a los dos días de concebirlo y me acompaña desde entonces. Si yo me paro a escucharlo el me habla alto y claro, directamente al corazón y a las tripas.

Me da cierto pudor decir que tuve un embarazo pleno, un parto íntimo y poderoso,  una lactancia fácil (que aún continua) y un postparto intenso y gratificante.

Ser madre ha cambiado todo mi mundo de una manera que no imaginé. Me ha colmado de regalos y me ha abierto el corazón a un profundo respeto por la vida y por la sabiduría instintiva.


Aunque sabía que mis opciones para el embarazo, parto y crianza no eran las más habituales, no me di cuenta de lo minoritarias que eran hasta que miré fuera del regazo de mi familia ecológica.

Me sentí bastante sola hasta que un día encontré en la red un mundo de madres blogueras Mujeres que hablaban sin tapujos de todo lo que llenaba ahora sus vidas, con pasión, con ilusión, desde la información, la sinceridad y el corazón. Sentí que había encontrado mi Tribu. Por eso estoy aquí, para compartir, para participar, para formar parte de este círculo de madres que a pesar de la distancia me hacen sentir nutrida y acompañada.

15 comentarios:

  1. Qué identificada me siento con lo relatás!!! Creo que (pudor aparte) la posibilidad de vivir el embarazo, parto y posparto de una manera plena, gratificante va de la mano con la información y preparación que se tiene; es lo que nos da poder y libertad: para elegir, sentir que podemos, para saber que hay opciones a lo que nos imponen de afuera... y sí, puede que eso nos aleje un poco de la familia, pero podemos acercarnos entre nosotras y cada vez somos más!
    un abrazo fraterno!

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  2. Me emociono tu relato! Bienvenida a mi tribu! Un placer conocerte...
    http://www.amosermama.com.ar/

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  3. Melina, ¡perdona, se me pasó responderte!;-( Abrazos cercanos

    Bren, ¡que bueno emocionarte! ;-)
    Abrazos de bien hallada!

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  4. Me ha gustado muchisimo conocer tu historia! Pocas madres llegan tan conscientes a la maternidad.

    Me alegra el haberte conocido.
    Besos!

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  5. Bienvenida Carol,
    El placer es mutuo! me encanta tu blog ;-)
    Abrazos maternantes!

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  6. Me ha encantado este espacio que has abierto en la blogosfera maternal. También me acabo de introducir.

    un abrazo!

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  7. Bienvenida a mi blog Marga! Me voy a marujear el tuyo a conciencia que por lo que he leido da para mucho.
    Aprazos blogueros!

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  8. Me encanta.

    Te dejo una mención en mi blog.

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  9. Me encanta estar en contacto contigo y me encantó también tu blog!! Ya te sigo!! Mil gracias por leerme tan seguido y comentarme!! ya te contesté el comentario que dejaste en mi última entrada. Gracias y bienvenida a la tribu!!

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  10. Bienvenida a mi casita Zary ;-)
    No se merecen las gracias, es un placer pasarme por tu blog y leerte (y comentarte siempre que tengo un ratito) ¡es un espacio tan claro y tan alegre!
    Abrazos tribales!

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  11. Gracias por compartir tus ideas y sentimientos sobre maternidad. Gracias por visitarme y seguirme. Ya te sigo y te enlazo en mi blog como "Mamis que inspiran" Un beso desde Perú.

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  12. Todo lo que vos encontras en la web, es lo que vos regalas! muchas gracias... besos, besos, lucre, Juan y Lu porque ellos también se sienten parte de este privilegio, lucre

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  13. Gracias por enlazarme, Oli!
    Abrazos de Bienvenida (tardía)

    Es un privilegio encontrar mamis como tu con las que compartir el camino;-)
    Besos para los 3, Lucre!

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  14. Nunca había leido una descripción tan bella e intensa sobre la maternidad... yo era de aquellos que también se decían “yo no quiero tener hijos”... y posteriormente di gracias por mi paternidad...

    enhorabuena a ti y a todos las madres (y padres) que abrimos los ojos ante un de los regalos más grandes que ofrece la vida

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  15. Bienvenido Xavier!
    fijate que ya me lo decían…¡nunca dirás nunca jamás! yo que no quería ser mamá y ahora no me imagino sin serlo ¡por hablar!
    en buena hora nos hemos dado cuenta tantas madres y padres que es un lujazo acompañar a un nuevo ser por la vida
    Abrazos en rojo…transitorio ;-)

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